Qué revisamos primero
No empieces por el presupuesto: empieza por el riesgo.
- Focos de ruido, olores, calor, ventilación o emisiones.
- Proximidad a viviendas y condiciones del edificio.
- Instalaciones, evacuación, PCI y normativa aplicable.
- Necesidad de estudios, anexos o proyecto específico.
