Qué revisamos primero
No empieces por el presupuesto: empieza por el riesgo.
- Tabiques, baños, cocina, dormitorios y ventilación.
- Si se tocaron instalaciones, fachada o elementos estructurales.
- Antigüedad y documentación de la obra.
- Finalidad: venta, alquiler, requerimiento o regularización.
